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En el proceso natural de tantos seres vivos, siempre se dan periodos de movimientos y periodos de silencio, de calma… Si voy a hablar del Molavim estaremos de acuerdo en que este, julio de 2009, se definiría, sin duda, como un tiempo de especial movimiento, yo diría que de ebullición. Todo gira en torno a la próxima Asamblea, y nuestras tareas pendientes, nuestras conversaciones y correos, y hasta nuestras ilusiones tienen como motivo el próximo encuentro en Fátima y Cascante. Eso significa que estamos creciendo, que vamos cumpliendo metas y necesitamos confrontarlas entre todos. Que vamos a dedicar unos días a pararnos, mirar atrás para ver lo que hemos recorrido desde nuestra Asamblea en Lima, y al mismo tiempo volveremos la mirada hacia delante, para orientar el camino que tenemos por recorrer.
Es así como se crece, dolidos por hermanos que no llegarán a ver este momento físicamente presentes, porque los llamó el Señor, para contemplar todo desde su propia visión, y seguramente nos ayudarán a elegir los pasos que El quiere; tristes por aquellos que no han podido superar dificultades en el caminar de un grupo humano, con todas las flaquezas que esta condición conlleva y que conocemos todos desde nuestra propia experiencia; pero felices por las nuevas incorporaciones que tienen tanto que ver con nuestro testimonio, acogida y entusiasmo. No somos nada mas y nada menos que una vida entretejida de misterio pascual, de Pasión y Resurrección, pero portadora de un mismo Espíritu y es a El a quien debemos ser fieles, especialmente en este momento, para que proclamemos a nuestros hermanos, del Movimiento y fuera de él, especialmente a las jóvenes más necesitadas, que es posible vivir nuestro cristianismo desde esta opción de seguimiento que es el Carisma de Santa Vicenta María. Después vendrán tiempos de crecimiento oculto, de silencio y de vencer la monotonía; la superación de los pequeños problemas cotidianos de nuestros grupos, pero sabremos que hemos sido capaces de unir nuestras fuerzas, que hay otras personas en países muy diversos, con barreras que superar, a veces mas difíciles que las nuestras, y esto nos ayudará a dar el pequeño paso de lo que podemos creer, un pequeño miembro, insignificante, pero que hace posible el seguir nuestro caminar hasta la próxima Asamblea de… Delegada de la Madre General para el MOLAVIM |